Microcopy: el copywriting de los pequeños detalles.

¿Crees que es posible que pequeños detalles sin importancia aparente puedan tener tanto peso en el copy de tu página web?

Yo diría que sí y que, por eso mismo, decidieron ponerles nombre propio: microcopy.

No creo que te suene a sueco, pero por si las moscas…

 

¿Qué es el microcopy?

Aunque tengamos la mala costumbre de bautizar con un nombre muy «fancy» hasta las cosas más sencillas, el microcopy no es otra más que esos pequeños fragmentos de tu texto que aparecen en el lugar adecuado y en el momento adecuado.

Bueno, ¿y para qué sirve?

Bien, su papel consiste básicamente en guiar al usuario cuando lo necesita, amenizar todo lo posible la experiencia de usuario en tu página y animarlo a tomar acción o disipar cualquier duda que le quede.

¿Y por qué no decirlo? La verdad es que le da un toque muy personal a tu página que queda que da gusto.

Eso significa que debemos mirar con lupa esos detalles de tu copy para asegurarte de que están haciendo su parte del trabajo.

Parece mucho más fácil definirlo que ponerlo en práctica, pero quizás si sigues leyendo cambies de opinión.

 

¿Y si el microcopy se te queda grande?

Ni lo pienses.

Blaise Pascal dijo en su día «he escrito esta carta más larga de lo usual porque no he tenido tiempo para hacerla más corta» y no le faltaba razón.

Normalmente, cuanto más corto es el texto, más complicado resulta redactarlo. Es lo que tiene intentar condensar algo importante en pocas palabras sin que pierda esencia.

No pasa nada, Blaise Pascal no sabía lo que era el copywriting por aquel entonces.

Tú sí y yo ahora te voy a contar cómo puedes conseguir que el microcopy de tu web cumpla con su papel.

 

#1. Recorta sin piedad.

Cuando revises tu texto, ve palabra por palabra. Seguramente puedas deshacerte de un 80%.

Imagínatelo como si tuvieras que pagar por letras y palabras, (como los SMS y los anuncios de pago de aquel entonces) y quizás te ayude a cambiar el chip.

Cuando las palabras nos cuestan algo, también nos cuesta menos olvidarnos de ellas.

 

#2. No marees.

Entiendo que a veces al escribir tu propio copy acabas dando más vueltas que una noria para dar con las palabras adecuadas. En cambio, para un microcopy efectivo intenta ser lo más claro y directo posible.

La creatividad en copywriting puede hacer que salte la chispa entre el lector y tú, pero siempre hay que hacerlo con medida.

Recuerda que ese pequeño texto está ahí para ponérselo más fácil a tu lector, no para confundirlo.

 

#3. Olvídate de las formalidades.

A ver, no se trata de recurrir al sentido del humor a la primera de cambio, pero ningún negocio debería darse el lujo de ser aburrido.

Estos pequeños detalles son fabulosos para sacar a relucir tu personalidad de marca, así que no lo desaproveches e intenta que jueguen a tu favor.

El objetivo es que al leerte parezca que están charlando contigo y no leyendo algo que podría haber escrito el traductor de Google.

Más abajo veremos algunos ejemplos. Puedes hacer scroll hasta abajo y saltarte el resto del artículo, aunque seguramente te pierdas algo importante.

 

#4. Guía, pero no mandes.

Todos pensamos que las flechas de Ikea no sirven para mucho hasta que un día nos perdemos en la sección de cocina.

El microcopy está ahí para llevar a tu cliente de la mano a través de tu web. No está para dar ordenes, sino para ayudarte y animarte con las decisiones que tomes dentro de una web.

Tenlo en cuenta.

 

#5. ¿Está todo en su sitio?

Escribir estratégicamente y saber usar ese texto estratégicamente no es pan comido.

Por eso, lo primero que deberías tener claro es dónde necesita tu público esa pequeña «guía» para darle su sitio en tu página web.

¿Es en los formularios? ¿En el proceso de compra? ¿Las llamadas a la acción flaquean?

No te preocupes, si no te queda muy claro, te conviene esperar a la sección que estás a punto de leer.

 

El lugar adecuado en el momento adecuado.

Si ya te has dado una vuelta por este blog, es posible que ya sepas dónde puedes sacar a relucir tu tono de voz usando el brand copywriting. Pues esto va un poco por el estilo.

Antes de ponerte a esparcir estas miguitas de copywriting por tu web, deberías haber estudiado un poco tu web para entender dónde pueden necesitar apoyo tus visitas.

Yo pienso que es mejor ir con un poco de ventaja, así que aquí tienes un pequeño mapa con los sitios en los que puedes encontrarte con el microcopy haciendo de las suyas (ojo, que viene con ejemplos y todo).

Formularios y llamadas a la acción.

Hombre, ya que nos vamos a poner preguntones, vamos a hacerlo bien, ¿no crees?

Y para eso también puedes ver cómo se lo montan Medium y Laconicum.

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Mensajes de error

Si yo fuera tú, no dejaría pasar la oportunidad de personalizar los mensajes de error de tu formulario. Pueden darte mucho juego. Mailchimp sabe de lo que hablo.

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Páginas de error

Acabar en una página 404 o similares no le hace gracia a nadie, así que vamos a procurar que el paseo de ida y vuelta sea agradable, por lo menos.

Aquí va un ejemplo de Domestika.microcopy-pagina-error

 

Páginas de contacto

No es fácil escribir una página de contacto que no se quede en los límites del «escribe aquí tu mensaje», pero limitarnos con eso sería tirar una gran página como esta por la borda.

Y dudo que eso te interese lo más mínimo.

A Zendesk tampoco, mira.

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Lugares recónditos y no tan recónditos

Ha quedado claro que si sabes cuál es el sitio de tu microcopy, el resto viene mucho más rodado.

Por ejemplo, hay pequeños textos que los usuarios se encuentran hasta las cejas y dejan de prestarles tanta atención. Véase los avisos de cookies y otros textos legales. Sin embargo, cuando los perfilas un poco, pueden distanciarte de esa competencia y ganar puntos a tu favor.

Así es cómo se las arreglan Yorokubu y Socialmood.

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Pequeños detalles y grandes oportunidades.

Cuando llegas hasta aquí abajo, no debería quedarte ninguna duda de que el microcopy consiste en pulir esos pequeños detalles para sacarle el máximo partido a nuestro texto.

En el copywriting el tamaño no importa: si escribes estratégicamente, puede funcionar a lo grande, aunque el mensaje sea microscópico.